Bienestar laboral

Túnel carpiano y trabajo de oficina: hábitos de teclado, pausas y estiramientos suaves para tus muñecas

Teclado, mouse y celular: tus muñecas trabajan todo el día. Pequeños ajustes y pausas frecuentes ayudan a que no carguen solas toda la jornada.

6 min de lectura
Equipo de oficina estirando muñecas y antebrazos guiado por un instructor de THA

Escribir correos, mover el mouse, revisar el celular entre reuniones: en un día de oficina, tus muñecas casi no descansan. Por eso el túnel carpiano aparece tanto en las búsquedas de quienes trabajan frente a una computadora. Este artículo no busca diagnosticar nada; busca ayudarte a cuidar mejor una zona que trabaja más de lo que imaginamos.

Qué es el túnel carpiano, en palabras simples

En la muñeca hay un pasaje estrecho, formado por huesos y ligamentos, por donde pasan tendones y un nervio que llega a la mano. Según MedlinePlus, cuando ese nervio se comprime pueden aparecer hormigueo, adormecimiento o debilidad en la mano. Las causas pueden ser varias, y solo un profesional de salud puede evaluarlas.

Lo que sí está en tus manos es cómo usas el teclado, el mouse y tus pausas durante la jornada.

Hábitos de teclado y mouse que ayudan

  • Muñecas neutras: intenta que la muñeca quede recta, ni doblada hacia arriba ni hacia abajo mientras escribes.
  • Codos cerca del cuerpo: el teclado y el mouse a una distancia que no te obligue a estirar el brazo.
  • Teclea suave: no hace falta golpear las teclas; menos fuerza, menos carga.
  • Mouse a tu lado: pegado al teclado, para no abrir el brazo hacia afuera todo el día.
  • Silla a la altura correcta: antebrazos más o menos paralelos al escritorio y hombros relajados.
  • Celular con las dos manos: o apoyado, para no sostener todo el peso con una muñeca flexionada.

Pausas de un minuto, varias veces al día

Más que una sesión larga, lo que más ayuda es interrumpir la postura con frecuencia. Cada 30 a 60 minutos, prueba esta secuencia corta:

  1. Suelta las manos: déjalas caer a los lados y sacúdelas suavemente unos segundos.
  2. Abre y cierra: extiende los dedos lo más que puedas sin dolor y luego cierra el puño sin apretar. Repite cinco veces.
  3. Círculos de muñeca: movimientos lentos en un sentido y en el otro, dentro de un rango cómodo.
  4. Estiramiento de antebrazo: con el brazo extendido y la palma hacia arriba, usa la otra mano para llevar los dedos suavemente hacia abajo. Mantén unos segundos y cambia de lado.
  5. Palmas juntas: une las palmas frente al pecho y baja un poco las manos, sintiendo un estiramiento leve.
La regla de oro: ningún estiramiento debe provocar dolor, hormigueo o adormecimiento. Si aparece, detente.

Cuándo consultar

Busca a un profesional de salud si notas hormigueo o adormecimiento frecuente en los dedos, especialmente de noche; pérdida de fuerza o torpeza al agarrar objetos; dolor que no mejora con los ajustes y las pausas; o molestias que suben por el brazo. Mientras antes lo revises, más opciones tendrás.

Un tema de equipo, no solo individual

Cuando todo un equipo trabaja con teclado, la ergonomía y las pausas se vuelven parte del bienestar de la empresa. En THA guiamos pausas activas en la oficina con movimientos para manos, muñecas, hombros y cuello, y acompañamos programas de salud ocupacional y ergonomía para que esos hábitos se vuelvan costumbre.

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